MALDIVAS: MALE Y DHUFFUSHI

Viajar a Maldivas desde España (1 de 2).

Maldivas es el paraíso en la tierra. Así, sin más. 

Maldivas

Quizá, como este viaje lo organizamos con poca antelación no nos dio tiempo a asimilar que el viaje que teníamos por delante sería, sin lugar a dudas, uno de los mejores de nuestra vida. Sin expectativa alguna, nos plantamos en pleno diciembre en el océano Índico con nuestro equipo de buceo en mano dispuestos a explorar el fondo marino.

¡Y qué fondo!, ¡Qué visibilidad!, ¡Qué de pececitos!, ¡Qué de corales!, ¡Qué aguas tan calentitas!... ¡Qué maravilla más espectacular!!!


Para llegar a Maldivas desde España de forma rápida y al mismo tiempo de la forma más económica es haciendo escala en Moscú con la compañía Aeroflot. En nuestro caso la escala fue de unas 4 horas.

Desde el aeropuerto internacional de Malé, ubicado en Hulhule Island en el Norte Malé Atoll, cogimos un ferry que nos llevaría hasta la capital de Maldivas, Malé.


Maldivas Malé

Desde nuestro punto de vista Malé no tiene gran cosa a visitar, por lo que si vais justos de tiempo es una visita totalmente prescindible. Destacaría el mercado del pescado, el mercado local, la playa artificial y alguna de sus mezquitas.

Nuestra estancia en Malé fue simplemente logística, puesto que desde aquí salen los ferris públicos. 


Malé

Nuestro primer destino era la isla de Dhiffushi. Una pequeña isla local del atolón norte a la que se puede acceder con Ferry (unas 3h) o con Speed Boat (unos 30-35 minutos des del aeropuerto).

El ferry sale de la terminal Villingili de Malé todos los días de la semana excepto los viernes. Solo hay un barco diario que parte de Malé a las 14.30 horas y llega a Dhiffushi sobre las 17.30 horas, y el precio del billete por trayecto es de 22 MVR (1,32 euros al cambio aproximadamente). La vuelta desde Dhiffushi a Malé es a las 6.30 horas, con el mismo precio. El Speed Boat en cambio es mucho más caro, y suele rondar los $30-40 USD por persona.

En Dhiffushi, una isla con apenas 900 metros de largo por 200 metros de ancho, la tranquilidad está garantizada.


Dhiffushi

Dhiffushi playa

Cuenta con varios Guesthouses, la mayoría situados frente a la bikini beach, así como con un restaurante y dos cafeterías. Casi todos las guest houses también ofrecen comidas. También dispone de dos centros de buceos y de una tienda de suvenires.

Nosotros nos alojamos en el guest house Local Adventure at Dhiffushi. La estancia en general estuvo bien, por lo que nos decidimos a contratar con ellos la mayoría de nuestras excursiones.

En concreto contratamos una salida de medio día de snorkel, en la que tuvimos la gran suerte de poder avistar centenares de delfines. Así como también la excursión a un sand bank, en el que nos incluyó unos sándwiches de atún, fruta y agua. 


Dhiffushi Maldivas

A 200 metros del guest house se ubica el centro de buceo TGI Dhiffushi Diving Academy. Realizamos nuestras inmersiones con ellos y la experiencia fue inmejorable. Tanto los Dive Master como el resto del personal estuvieron totalmente a nuestra disposición. Ofrecen equipo en buen estado a buen precio, y disponen de barco para realizar inmersiones en varios lugares alrededor de la isla. Nosotros buceamos con Nitrox y tuvimos la gran suerte que nuestra Dive Master era española. Bajo el mar disfrutamos de tortugas, tiburones, mantas... Nuestra mejor inmersión en Maldivas sin duda.


Submarinismo tortugas Dhiffushi Maldivas

Submarinismo Dhiffushi Maldivas

En el extremo opuesto a la bikini beach se encuentra la sunset beach; una mini playita de arena blanca ideal para ver el atardecer.


Sunset beach Dhiffushi resort

Y tras 3 días en Dhiffushi nos fuimos a Thulusdoo, de la que hablaremos en la siguiente entrada.


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Acerca del autor

Sílvia: apasionada de la literatura y el arte (¡y coleccionista de zapatos!), y una de mis cualidades es la escritura, que en dosmaletas se ve reflejada en cada uno de los post.
Rubén: entusiasta de la fotografía y las nuevas tecnologías por lo que mi cámara reflex siempre me acompaña para capturar instantes y dar vida a las entradas de Sílvia. Coleccionista de gorras militares.