ESCAPADA A BRUSELAS

Fin de semana en Bruselas.


Bruselas, capital de Bélgica y también capital europea, es una ciudad que reúne las características de una gran urbe y el encanto de las pequeñas ciudades; aúna modernidad y clasicismo, encanto e historia.

Os tenemos que reconocer que Bruselas no estaba entre nuestros must europeos a visitar a corto plazo, pero unos billetes de avión a precio más que razonable hicieron que pasáramos un fin de semana allí. Y vaya por delante que a pesar de las malas opiniones y comentarios negativos que nos habían trasmitido, a nosotros nos gustó y mucho. 


Llegamos al aeropuerto de Zaventem, que se encuentra a unos 20-30 minutos de Bruselas. Nosotros decidimos desplazarnos en tren ya que justo debajo del aeropuerto hay una estación. El precio del billete ronda los 6 euros y tiene paradas en Gare Du Midi, Gare Central y Gare Du Nord.

El mejor punto de partida para conocer Bruselas a pie es sin duda la Grand Place, una auténtica belleza, coqueta y pizpireta, es una plaza peatonal y adoquinada en la que podréis contemplar el Ayuntamiento, en el que fuimos asistentes no invitados a una pomposa boda belga, la Casa del Rey o Las Casas de los Gremios. Emblemáticas edificaciones que completan el fabuloso conjunto, Patrimonio de la Humanidad

Grand Place Bruselas

Si tomáis la Rue au Beurre o Boterstraat encontraréis la Iglesia de San Nicolás, una bonita y pequeña construcción de estilo gótico. Justo en frente se encuentra el precioso edificio neoclásico de la Bolsa. 

Tras callejear un poco, un olor magnético nos condujo a una crepería que casualmente colindaba con uno de las estatuas más famoso de Bruselas, el Manneken Pis, un travieso niño que cuenta con un fondo de armario que ya nos gustaría a algunas. Si uno se queda con ganas de más, también podéis visitar a la “Niña que mea” (Jeanneke Pis) y el “Perro que mea” (Zinneke Pis). 



Manneken Pis

De aquí nos dirigimos a la Catedral de San Miguel y Santa Gúdula. De camino hicimos un alto en las Galerías de Saint-Hubert, unas galerías preciosas, cubiertas por una enorme cúpula repleta de tiendas y confiterías de lujo en las que sus escaparates imantan y es imposible despegarse de ellos. ¡Se nos caía la baba! 



Galerías de Saint-Hubert

Chocolate Bélgica

Galerías de Saint-Hubert Bruselas

La Catedral de San Miguel y Santa Gúdula, de acceso gratuito, es la catedral de Bruselas y uno de los lugares más bonitos para visitar. De estilo gótico, se caracteriza por sus dos grandes torres y en su interior destaca el púlpito de madera de roble. 



Catedral de San Miguel

Catedral de San Miguel interior

Avanzamos por la Rue de la Regence y llegamos hasta la Place Royal donde se encuentra la iglesia de Saint Jacques sur Coundenberg, que realmente nos costó identificar como iglesia. Estaban celebrando misa por lo que nos adentramos cautelosamente y dimos un vistazo rápido.

Por detrás de la iglesia, se encuentra el Palacio Real. En la actualidad ya no es la residencia oficial de los reyes belgas. Justo enfrente está el Parque del Cinquantenaire, uno de los espacios verdes más grandes de la ciudad y que cuenta en su interior con varios museos y un arco del Triunfo.

Seguimos nuestro rumbo hasta llegar a la Place du Grand Sablon en la que se levanta la iglesia de Notre Dame du Sablon, una de las más bellas de la ciudad. Al lado de esta plaza está la Place du Petit Sablon, es un pequeña plaza ajardinada muy bucólica y repleta de estatuillas que representan a los gremios del siglo XVI. 



Notre Dame du Sablon

Siguiendo por la avenida de Louise, que es una de las calles más comerciales de la ciudad, llegamos al Palacio de Justicia. Estaba en rehabilitación por lo que no se podía visitar. Lo mejor de esta zona es el mirador que hay justo al lado desde el que se tiene una panorámica de la ciudad.

Por último y más alejado del centro se encuentra uno de los símbolos más importantes de Bruselas, el Atomium. Con sus gigantescas esferas de acero representando los nueve átomos de un cristal de hierro, fue construido con motivo de la Expo’58. Su historia guarda muchos paralelismos con la Torre Eiffel, no exenta de polémicas, críticas y debates sobre su futuro. Sin embargo, igual que ocurriera con el monumento parisino, hoy en día es uno de los símbolos de la ciudad. Pueden visitarse las esferas para tomar una visión panorámica de la zona y ver la exposición sobre su cronología (horarios y precios). De noche se ilumina y es precioso. 



Atomium

Visitar Atomium

Atomium interior

Si disponéis de días adicionales os recomendamos enérgicamente visitar Brujas y Gante, dos maravillosas ciudades repletas de encanto que compiten en belleza y color.

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Acerca del autor

Sílvia: apasionada de la literatura y el arte (¡y coleccionista de zapatos!), y una de mis cualidades es la escritura, que en dosmaletas se ve reflejada en cada uno de los post.
Rubén: entusiasta de la fotografía y las nuevas tecnologías por lo que mi cámara reflex siempre me acompaña para capturar instantes y dar vida a las entradas de Sílvia. Coleccionista de gorras militares.