BURANO, VENECIA. UNA ISLA DE COLORES

Isla de Burano.

Burano es una pequeña isla de la laguna de Venecia (Italia) famosa por sus casa de colores y por la producción de encaje de hilo.

Isla de Burano


A tan solo 7 kilómetros de Venecia, la distancia en vaporetto (LN desde Fondamenta Nuove o San Zaccaria) se recorre en unos 45 minutos aproximadamente. De camino a Burano se encuentra la isla de Murano, famosa por su artesanía de vidrio. Si no tenéis planeado visitarla, desde el vaporetto podréis contemplar su famoso faro.

Faro Isla de Burano

Vaporetto Isla de Burano


Si queréis desconectar del bullicio de Venecia, Burano os aportará un remanso de paz. Es un lugar tranquilo, pequeño y coqueto.

Casas de colores Burano


La visita a Burano se hace en apenas dos horas. La isla, con unos 4.000 habitantes, posee solo una iglesia, la cual está dedicada a San Martín. De ésta destaca su famoso campanario, recientemente restaurado, está inclinado desde que los cimientos fundados sobre palafitos cedieran. El campanario inclinado se ve desde la lejanía y posiblemente sea una de las fotografías más repetidas en la isla.

Paseo por Burano

Iglesia Burano



Su calle principal, la Vía Baldassare Galuppi es la que más ambiente turístico tiene. Muy cerca está el museo de encajes, que en el siglo XVI dio fama en toda Europa a Burano como centro de producción de encajes.

Vistas Burano

Turísticamente hablando, Burano es famosa por sus casitas de colores. Predominan los colores vivos e intensos (rojos, azules, amarillos…) consiguiendo así un conjunto cromático en armonía que otorga a la isla una singular belleza realmente fotogénica.

Preciosa Burano


Los vecinos están obligados a pintar sus fachadas cada poco tiempo, lo que le da a la isla un aspecto cuidado y “acicalado”. De hecho durante nuestra visita pudimos ver como en varías casas estaban realizando pequeños arreglos en las fachadas, imaginamos que para que el aspecto fuese de postal (y nunca mejor dicho).
  

Puentes Burano

esse di BuranoBurano está habitado mayoritariamente por pescadores que a día de hoy todavía faenan en la laguna. La variedad de restaurantes es escasa y como en Venecia los precios son algo elevados.

Existe la leyenda que las casas son de colores porque los marineros las pintaban así para poder llegar hasta ellas los días de niebla.

Y por último, no os podéis marchar de Burano sin probar las “esse di Burano” o “bussolà” unas rosquillas de mantequilla en forma de “S” que se preparan artesanalmente.


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Acerca del autor

Sílvia: apasionada de la literatura y el arte (¡y coleccionista de zapatos!), y una de mis cualidades es la escritura, que en dosmaletas se ve reflejada en cada uno de los post.
Rubén: entusiasta de la fotografía y las nuevas tecnologías por lo que mi cámara reflex siempre me acompaña para capturar instantes y dar vida a las entradas de Sílvia. Coleccionista de gorras militares.