MOSCÚ Y SU LEGADO: EL GRAN KREMLIN

Moscú es una ciudad que está en plena expansión y transformación turística, por lo que es un lugar de moda para pasar unos días de vacaciones. Existen dos Moscú: el moderno y contemporáneo con sus tiendas, centros comerciales, restaurantes, etc; y el más tradicional, que nos ofrece un turismo completamente distinto.




La ciudad es enorme, la segunda más poblada de Europa con casi 12 millones de habitantes. Capital de la madre Rusia es el centro político, económico y cultural del país. Si algo no lo encuentras en Moscú, no lo encontrarás en ninguna otra parte del país. Una ciudad bastante cara (precios medios por encima de la mayoría de capitales europeas) y que con el alfabeto cirílico que supone un desafío para los turistas.








Si has decidido viajar a Rusia que sepas que no es fácil ni barato. Necesitarás solicitar un visado de turista para poder entrar al país, que actualmente ya no se puede solicitar en la embajada Rusa, por lo que no os quedará otra que gestionarlo a través de una empresa privada, que la propia embajada ha concertado. También necesitaréis un seguro médico y es obligatorio, más otros trámites y tasas adicionales que se han de abonar, la gestión os costará unos 90 € por persona. Una vez tengáis el visado en regla, el vuelo a Moscú puede ser uno de los gastos menos dolorosos si se busca bien. Hay compañías que ofrecen precios realmente atractivos. Os aconsejamos para vuestra comodidad, evitar las compañías rusas como Aeroflot, a no ser que queráis revivir la Unión Soviética antes de pisar suelo Ruso.




Como sucede en todos los países comunistas, pasar la aduana requiere tiempo. En la oficina de inmigración del aeropuerto tendréis que pasar uno o más de un control que os retrasarán bastante y os mantendrán en tensión puesto que será el primer contacto con un ruso. No esperéis sonrisas ni palabras bonitas, la seriedad y sobriedad son algunas de las virtudes de los rusos, para bien y para mal.



Ya en suelo Ruso las posibilidades son enormes. Hoy iniciamos una serie de entradas acerca de Rusia y en el primero de ellos abordaremos la Rusia más tradicional. Os presentamos la joya de la corona de la capital rusa: el gran Kremlin. He aquí que nuestra cartera comenzará a resentirse, ya que en el momento de pagar la entrada del Kremlin y a sus museos tendremos que desembolsar una buena cantidad de rublos. Si sois estudiantes universitarios os recomendamos encarecidamente llevar con vosotros el carné universitario europeo para poder beneficiarse de jugosos descuentos. Todos los museos los ofrecen pero es requisito indispensable acreditarse con este carné.


El Kremlin es un recinto amurallado que está formado por diferentes edificios gubernamentales, museos y edificios religiosos ortodoxos. Es un espacio grande y si queremos visitar todo necesitaremos un día entero. Las taquillas abren pronto, por lo que es imprescindible madrugar y sufrir la larga y lenta cola para comprar la entrada del museo de la armería, que sin duda lo mejor dentro del Kremlin. El horario de visita para la armería es de viernes a miércoles de 10h a 18h y la entrada se realiza por turnos (cuatro al día) con un aforo limitado. La armería puede suponer un antes y un después en las visitas de museos si no somos muy asiduos de las galerías de tesoros y reliquias históricas. Este museo fue fundado en 1808, y os impresionará de buen seguro por la cantidad de objetos históricos que conserva en prefecto estado. La excelente y completa visita audio guiada (un hora y media de duración) os narrará en detalle todos los elementos que encontraréis en cada una de las nueve salas de la galería. En ella encontraréis vestimentas de la época de los zares, sus carros, las armas de la guardia y joyería de todo tipo. Lamentablemente, no está permitido realizar fotografías dentro del museo.




Fuera de la armería encontraréis muchos otras museos a visitar. La zona más interesante y donde dedicaréis una buena cantidad de tiempo es la plaza Sobornaya, también conocida como la plaza de las Catedrales del Kremlin. A su alrededor encontraréis iconos emblemáticos como la campana rota y el cañón más grande del mundo, dos paradas obligatorias para sacar una instantánea. Sin lugar a dudas uno de los aspectos que convierten al Kremlin en un lugar singular es que en él encontraréis la plaza con mayor número de catedrales del mundo. En apenas unos centenares de metros cuadrados tenemos tres imponentes catedrales ortodoxas.







La Catedral de la Asunción es la más grande y majestuosa, construida en el año 1475. Tras varios derrumbes y restauraciones, sigue siendo la iglesia madre en la Rusia moscovita. La Catedral de la Anunciación, construida en honor a la Virgen de la Anunciación en el año 1484 sobre una catedral ya existente del siglo anterior, fue una iglesia de los zares moscovitas. La última de las tres es la Catedral del Arcángel Miguel, construida en el año 1505 sobre una catedral que yacía ahí desde 1333, contiene en su interior innumerables tumbas y lápidas de los zares moscovitas, por lo que estaréis en un lugar repleto de historia.




Destacar que en la plaza de las Catedrales se realizan desfiles de la guardia del Kremlin, en la que la guardia armada y sus guardias a caballo os deleitarán con un espectáculo singular.




Para no perderse ningún detalle de Moscú y concretamente del Kremlin, os recomendamos la guía Escapada azul Moscú - San Petersburgo. Esta completa pero al mismo tiempo escueta guía, os dará la información turística más relevante de ambas ciudades y alrededores (aunque lógicamente se centra más en Moscú) por menos de 10 €. Con sus 160 páginas y reducido tamaño, es perfectamente manejable durante el viaje.

Y por último una recomendación. Como viajar a Rusia es complicado y es importante no olvidarse nada, os recomendamos la app Maleta & Equipaje: una aplicación para haceros  listas de objetos para vuestros viajes y así no olvidaros de nada. 



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Acerca del autor

Sílvia: apasionada de la literatura y el arte (¡y coleccionista de zapatos!), y una de mis cualidades es la escritura, que en dosmaletas se ve reflejada en cada uno de los post.
Rubén: entusiasta de la fotografía y las nuevas tecnologías por lo que mi cámara reflex siempre me acompaña para capturar instantes y dar vida a las entradas de Sílvia. Coleccionista de gorras militares.