LA RUTA DEL CISTER. TARRAGONA


Como empieza a ser habitual para nuestros cumpleaños, nos regalamos una escapada de fin de semana a un rincón de Catalunya. Esta vez la comarca escogida fue Tarragona

Nos alojamos en el hotel Peralta, un hotel repleto de exotismo ubicado en un pequeño pueblo sin habitantes. Nuestra habitación nos trasladó directamente a Jordania, en concreto a Akaba. Decorada con gusto y delicadeza, la habitación contaba con una zona de estar y unas vistas maravillosas a unos viñedos con mucha historia. El hotel cuenta con piscina y jardín, y pese que la temporada en la que fuimos no se prestaba a darse un chapuzón, si que nos deleitamos al sol en unas hamacas auténticas disfrutando del silencio. 

El sábado por la mañana visitamos Tarragona. Paseamos por el paseo marítimo, la catedral, el anfiteatro romano y callejeamos por su casco antiguo, enorme y lleno de vida. Tarragona es un lugar en el que es fácil perderse durante horas y horas y en el que la oferta gastronómica es muy amplia; hay restaurantes para todos los paladares y todos los bolsillos.






Prosiguiendo con nuestra escapada, Santes Creus fue el primer monasterio que acabaríamos visitando aquel fin de semana. Y digo el primero porque finalmente acabamos realizando la Ruta del CisterEsta ruta debe su nombre al patrimonio artístico y cultural que se encuentra en cada una de estas comarcas, pues en ellos se ubican 3 monasterios cistercienses: Santes Creus (Alt Camp), Poblet (Conca de Barberà) y Vallbona de les Monges (Urgell). Es un recorrido preciosa, con encanto y muy, muy recomendable. 

El sábado por la tarde visitamos el Monasterio de Santes Creus, de los tres monasterios cistercienses  es el que reproduce con mayor fidelidad el plan bernardino de construcción. Nos decidimos a realizar un visita guiada, y la verdad es que fue todo un acierto, hecho que nos motivó a realizar las otras dos visitas también con guía.





Poblet, quizá sea el que se conozca más de los tres. Es el monasterio más grande de La Ruta del Cister y de los dos masculinos es el único que conserva comunidad de monjes. En 1991 fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.




Y por último visitamos el Monasterio de Vallbona de les Monges. Se trata del único monasterio femenino de la Ruta, un monasterio precioso, de dimensiones reducidas y dotado de una belleza singular, es el exponente más claro de la importancia de la mujer en la época medieval. 




A tener en cuenta que para la visita a los tres monasterios existe una entrada combinada que aporta un considerable ahorro sobre el precio de las tres entradas individuales.

Y por último, únicamente realizar un apunte gastronómico. Una de las noches nos decidimos a a cercanos a Reus y paseando por sus calles acertamos con un restaurante de lo más curioso en la que realizaban el galette típico de Bretaña en todas sus variedades y en el que también sirven una sidra riquísima. ¡Un auténtico descubrimiento!

Compartir entrada:

Acerca del autor

Sílvia: apasionada de la literatura y el arte (¡y coleccionista de zapatos!), y una de mis cualidades es la escritura, que en dosmaletas se ve reflejada en cada uno de los post.
Rubén: entusiasta de la fotografía y las nuevas tecnologías por lo que mi cámara reflex siempre me acompaña para capturar instantes y dar vida a las entradas de Sílvia. Coleccionista de gorras militares.