ESCAPADA ETNOLÓGICA. SANT SADURNÍ D'ANOIA


Hacía tiempo que teníamos ganas de realizar una experiencia etnológica,  y aprovechando una escapada de fin de semana que nos regalamos a Vilafranca del Penedès, reservamos cita para visitar las Caves Nadal

Estas cavas ofrecen multitud de actividades y variedad de catas distribuidas a lo largo del año. Nosotros nos decantamos por la Cata Express. Incluía una visita guiada por los viñedos y cavas, en el que nos explicaron todo el proceso de elaboración del cava, desde su recogida en la viña hasta su embotellado, para finalmente acabar realizado una degustación.




Pese a que realizamos la visita con un grupo de 6 personas, la cata la realizamos nosotros dos solos. Una chica, muy amable y servicial, nos fue sirviendo cada una de las 4 variedades de cava que acabaríamos degustando. Previa explicación de cuales eran los 3 pasos esenciales para realizar nuestra cata con éxito, nos hicieron un pequeño juego que puso a prueba nuestros sentidos olfativos y gustativos: intentar adivinar con qué frutas estaban elaborados cada uno de los cavas. Primero probamos un cava Rosado Reserva, tres cavas Gran Reserva, un vino blanco seco y un vino blanco dulce. 

¡Un gran experiencia que seguro no tardaremos en repetir!




Cuando salimos de la cata de vinos ya era hora de comer, de modo que nos acercamos hasta Sant Sadurní d'Anoia. Nos decantamos por de menú de fin de semana del hotel La Fonda Neus: fideuà, fricandó con boletus y flan casero. Un auténtico placer para el paladar.


Y con el hambre saciado, y después de visitar Sant Sadurní, nos dirigimos a Cal Tòfol a descansar.

Cal Tòfol nos transportó a Asia. Nos alojamos en la Suit patio Oriental, una habitación amplia y perfectamente decorada con todas las comodidades a nuestro alcance y sin salir de la suit: jacuzzi privado, comedor y patio exterior. Un lugar ideal para encontrar la tranquilidad y el silencio, descansar y cargar pilas.






Cal Tòfol invita a la calma y a la desconexión y todos los espacios parecen estar ideados para conseguirlo: su patio andaluz, la sala de lectura y té, la bodega, los jacuzzis exteriores con hamacas, la zona de hipica... un lugar totalmente recomendable para encontrar la paz.


Al día siguiente nos decantamos por realizar la ruta medieval de Vilafranca del Penedès. En Vilafranca todavía se conservan edificaciones de finales del siglo XII. Cabe recordar que Vilafranca se convirtió en una de las villas más proposperas de la Corona de Aragón. 





Y para poner fin a nuestra escapada nos dirigimos a Sitges. Después de comer en una de las terracitas situadas en el paseo marítimo y tomarnos un helado a pié de playa dimos por finalizado nuestro fin de semana de descubrimientos y tranquilidad.



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Acerca del autor

Sílvia: apasionada de la literatura y el arte (¡y coleccionista de zapatos!), y una de mis cualidades es la escritura, que en dosmaletas se ve reflejada en cada uno de los post.
Rubén: entusiasta de la fotografía y las nuevas tecnologías por lo que mi cámara reflex siempre me acompaña para capturar instantes y dar vida a las entradas de Sílvia. Coleccionista de gorras militares.